SANTA MARÍA EN ADVIENTO

La Madre del Señor, la que por excelencia espera la venida de Cristo en la historia y en la eternidad, es el personaje más importante y significativo del tiempo de Adviento. Isaías y Juan Bautista anuncian al Mesías, ambos representan etapas de la salvación. Isaías lo anuncia representando toda la esperanza del mundo del antiguo Israel, el Viejo Testamento, el pueblo que se debatió entro Dios y el mundo, pero siempre mantuvo la esperanza en el Mesías, unas veces acertadamente otras demasiado mundanas, pero esa esperanza llegó hasta las puertas del Nuevo Testamento. El Bautista desde el Antiguo Testamento traspasa el umbral hacia la Nueva Alianza para presentar —ya no solo anunciar—, a Israel al mismo Mesías, así es como lo enseñan los Evangelios.
María es la Luz que alumbra a Jesucristo para este mundo. María es, pues, la mujer creyente, la mujer de la esperanza, la mujer que se prepara para amar. María ora en Adviento y su oración hace a Dios más próximo. Adviento es un tiempo propicio para vivir la cercanía con la Virgen María, esperando la venida del Señor, tanto la que recordamos anualmente para que venga a nosotros, como la que al final de los tiempos ocurrirá de modo triunfante.

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO


SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO


TERCER DOMINGO DE ADVIENTO


CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO


NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

Catedral de Valencia, Imagen de la Virgen del Pilar



V/. Ruega por nosotros, Santa María del Pilar.
R/. Para que seamos dignos de alcanzar la promesas de nuestro Señor Jesucristo.


Oración


Dios todopoderoso y eterno,
que en la gloriosa Madre de tu Hijo
has concedido un amparo celestial
a cuantos la invocan
con la secular advocación del Pilar;
concédenos, por su intercesión,
fortaleza en la fe,
seguridad en la esperanza
y constancia en el amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Catedral de Valencia, Capilla de la Virgen del Pilar

Ubicación de la Capilla de la Virgen del Pilar en la Catedral de Valencia

OFICIO DIVINO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

La Misa propia de la memoria de nuestra Señora de los Dolores ya fue publicada en el blog y puedes verla siguiendo el enlace:
http://lamarededeu.blogspot.com.es/2013/03/misa-de-la-dolorosa.html

NUESTRA SEÑORA, LA VIRGEN DE LOS DOLORES
Memoria
Del Común de santa María Virgen, excepto lo siguiente.

Invitatorio
Ant. Venid, adoremos al Salvador del mundo, a quien estuvo unida la Virgen Dolorosa.

O bien:

Ant. Venid, adoremos al Salvador del mundo, de cuya pasión María participó.
El salmo del Invitatorio como en el Ordinario.

Oficio de lectura
HIMNO
Ve, de la cruz pendiente,
la Madre dolorida
al Rey de eterna vida
que muere por mi amor;
y el vaticinio triste
de Simeón, cumplido,
deja en su pecho herido
la espada del dolor.

Por el común delito
la víctima se entrega,
y hasta la muerte llega
nuestro Dios y Señor,
y cada dolor suyo
acrece tus dolores,
Reina ayer de las flores,
hoy Reina del dolor.

Al ver de un Dios la muerte
y que su madre llora,
tiembla la tierra toda,
cual si fuera a estallar,
y hasta el velo del templo
se rasga dividido,
¿y el pecho endurecido
se negará a llorar?

Alma que ves en trance
tan duro e inclemente
penar al Inocente,
morir al mismo Dios,
atiende de María
el silencioso llanto
y piensa si hay quebranto
mayor que su dolor.

Mi culpa es tu tormento,
mi pecado tu herida,
oh Madre dolorida:
tú sufres, y es por mí.
Haz que en mi alma se clave
el despiadado acero
que, insensible y fiero,
hoy te traspasa a ti. Amén.

O bien:

La Madre piadosa estaba
junto a la cruz, y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y afligida
estaba la Madre herida,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

¿Y cuál hombre no llorara
si a la Madre contemplara
de Cristo en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo. Amén.

SALMODIA
Los salmos, con sus antífonas, de la feria correspondiente.
V. María conservaba todas estas cosas.
R. Meditándolas en su corazón.

PRIMERA LECTURA
La lectura bíblica con su responsorio, de la feria correspondiente.

SEGUNDA LECTURA
De los sermones de san Bernardo, abad
(Sermón en el Domingo infraoctava de la Asunción, 14-15: Opera omnia, edición cisterciense, 5 (1968), (273-274)

LA MADRE ESTABA JUNTO A LA CRUZ
El martirio de la Virgen queda atestiguado por la profecía de Simeón y por la misma historia de la pasión del Señor. Éste —dice el santo anciano, refiriéndose al niño Jesús— está puesto como una bandera discutida; y a ti —añade, dirigiéndose a María— una espada te traspasará el alma.
En verdad, Madre santa, una espada traspasó tu alma. Por lo demás, esta espada no hubiera penetrado en la carne de tu Hijo sin atravesar tu alma. En efecto, después que aquel Jesús —que es de todos, pero que es tuyo de un modo especialísimo— hubo expirado, la cruel espada que abrió su costado, sin perdonarlo aun después de muerto, cuando ya no podía hacerle mal alguno, no llegó a tocar su alma, pero sí atravesó la tuya. Porque el alma de Jesús ya no estaba allí, en cambio la tuya no podía ser arrancada de aquel lugar. Por tanto, la punzada del dolor atravesó tu alma, y, por esto, con toda razón, te llamamos más que mártir, ya que tus sentimientos de compasión superaron las sensaciones del dolor corporal.
¿Por ventura no fueron peores que una espada aquellas palabras que atravesaron verdaderamente tu alma y penetraron hasta la separación del alma y del espíritu: Mujer, ahí tienes a tu hijo? ¡Vaya cambio! Se te entrega a Juan en sustitución de Jesús, al siervo en sustitución del Señor, al discípulo en lugar del Maestro, al hijo de Zebedeo en lugar del Hijo de Dios, a un simple hombre en sustitución del Dios verdadero. ¿Cómo no habían de atravesar tu alma, tan sensible, estas palabras, cuando aun nuestro pecho, duro como la piedra o el hierro, se parte con sólo recordarlas?
No os admiréis, hermanos, de que María sea llamada mártir en el alma. Que se admire el que no recuerde haber oído cómo Pablo pone entre las peores culpas de los gentiles el carecer de piedad. Nada más lejos de las entrañas de María, y nada más lejos debe estar de sus humildes servidores.
Pero quizá alguien dirá: "¿Es que María no sabía que su Hijo había de morir?" Sí, y con toda certeza. "¿Es que no sabía que había de resucitar al cabo de muy poco tiempo?," Sí, y con toda seguridad. "¿Y, a pesar de ello, sufría por el Crucificado?" Sí, y con toda vehemencia. Y si no, ¿qué clase de hombre eres tú, hermano, o de dónde te viene esta sabiduría, que te extrañas más de la compasión de María que de la pasión del Hijo de María? Éste murió en su cuerpo, ¿y ella no pudo morir en su corazón? Aquélla fue una muerte motivada por un amor superior al que pueda tener cualquier otro hombre; esta otra tuvo por motivo un amor que, después de aquél, no tiene semejante.
Responsorio Lc 23, 33; Jn 19, 25; cf. Lc 2, 35
R. Cuando llegaron al lugar llamado «La Calavera», lo crucificaron allí. * Junto a la cruz de Jesús estaba su madre.
V. Entonces una espada de dolor le traspasó el alma.
R. Junto a la cruz de Jesús estaba su madre.
La oración como en Laudes.

Laudes
HIMNO
La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y cuán aflicta
se vio la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Y, ¿cuál hombre no llorará,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!
Llore yo con ansias tantas
que el llanto tan dulce me sea;
porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio;
porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén;
porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma 
a su eterna gloria. Amén.

SALMODIA
Ant. 1. Mi alma está unida a ti, Señor Jesús.

Los salmos y el cántico se toman del domingo de la semana I del Salterio.

Ant. 2. Estemos alegres cuando compartimos los padecimientos de Cristo.
Ant. 3. Quiso Dios reconciliar consigo todos los seres por la sangre de Cristo.

LECTURA BREVE Col 1, 24-25
Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo.

RESPONSORIO BREVE
V. Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación.
R. Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación.
V. De las llagas de Cristo.
R. Obtenemos la salvación.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Alégrate, Madre dolorosa, porque, después de tantos sufrimientos, gozas ya de la gloria celestial, sentada junto al Hijo como reina del universo.
Benedictus 

PRECES, del Común de Santa María Virgen.
Oración
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

Vísperas
HIMNO
¡Ay dolor, dolor, dolor,
por mi Hijo y mi Señor!

Yo soy aquella María
del linaje de David:
¡Oíd, hermanos, oíd
la gran desventura mía!

A mí me dijo Gabriel 
que el Señor era conmigo,
y mi dejó sin abrigo
más amarga que la hiel.
Díjome que era bendita
entre todas las nacidas,
y soy de las doloridas
la más triste y afligida.

Decid, hombres que corréis
por la vida mundanal,
decidme si visto habéis
igual dolor que mi mal.
Y vosotras que tenéis
padres, hijos y maridos,
ayudadme con gemidos,
si es que mejor no podéis.

Llore conmigo la gente,
alegres y atribulados,
por lavar cuyos pecados
mataron al Inocente.
¡Mataron a mi Señor,
mi Redentor verdadero!
¡Cuitada!, ¿Cómo no muero
con tan extremo dolor?

Señora, santa María,
déjame llorar contigo,
pues muere mi Dios y mi amigo,
y muerta está mi alegría.
Y, pues os dejan sin Hijo,
dejadme ser hijo vuestro.
¡Tendréis mucho más que amar,
aunque os amen mucho menos!

SALMODIA
Ant. 1. Cristo es nuestra paz, y por su cruz nos reconcilió con Dios.

Los salmos y el cántico, del Común de Santa María Virgen.

Ant. 2. Acerquémonos a la ciudad del Dios vivo y al mediador de la nueva alianza, Jesús.
Ant. 3. Por la sangre de Cristo hemos recibido la redención.

LECTURA BREVE 2 Tm 2, 10-12a
Lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna. Es doctrina segura: Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él.

RESPONSORIO BREVE
V. Estaba santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor.
R. Estaba santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor.
V. Feliz ella que, sin morir, mereció la palma del martirio.
R. Junto a la cruz del Señor.
V. Gloria al Padre.
R. Estaba santa María, Reina del cielo y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Jesús, al ver junto a la cruz a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.»
Magníficat

PRECES, del Común de Santa María Virgen.
Oración

Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

MISA DE LA MARE DE DÉU DEL PUIG

1 de septiembre

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE LOS ÁNGELES DEL PUIG

Fiesta

Hoy celebramos la fiesta en honor de la Bienaventurada Virgen María de los Ángeles del Puig, primera patrona del antiguo Reino de Valencia. Esta advocación va estrechamente unida al recuerdo de la incorporación de Valencia a la cristiandad. Las lecturas, que vamos a proclamar, recuerdan la observancia de la promesa hecha a Abrahán y llevada a su cumplimiento a partir de la Encarnación; porque nosotros somos también un pueblo peregrinante hacia la definitiva tierra prometida, de la cual Jesús es Rey y primicia. En las oraciones predomina la idea de patrocinio y protección de María sobre el Pueblo de Dios.

Antífona de entrada Cf. Jdt 13, 18. 19
El Señor te ha bendecido, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra; ha glorificado tu nombre de tal modo, que tu alabanza está siempre en la boca de todos.

Oración colecta
Oh Dios,
que por la intercesión
de la Santísima Virgen de los Ángeles
restituiste a tu pueblo
la libertad del culto cristiano;
concédenos que, por su mediación maternal,
nos veamos libres del pecado en esta vida
y alcancemos gozar de tu presencia en la gloria.
Por nuestro Señor.

PRIMERA LECTURA

Como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abrahán y su descendencia por siempre

Lectura del libro del Génesis 12, 1-7
En aquellos días, el Señor dijo a Abrán:
—Sal de tu tierra y de la casa de tu padre hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, y te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.
Abrán marchó, como le había dicho el Señor, y con él marchó Lot.
Abrán tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Abrán llevó consigo a Saray, su mujer; a Lot, su sobrino; todo lo que había adquirido y todos los esclavos que había ganado en Harán.
Salieron en dirección a Canaán y llegaron a la tierra de Canaán.
Abrán atravesó el país hasta la región de Siquén, hasta la encina de Moré (en aquel tiempo habitaban allí los cananeos).
El Señor se apareció a Abrán y le dijo:
—A tu descendencia le daré esta tierra.
Él construyó allí un altar en honor del Señor que se le había aparecido.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 112, 1-2.3-4.5-6.7-8
V. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre.
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre el cielo.
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

¿Quién como el Señor Dios nuestro
que se eleva en su trono,
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo.
R. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre.

Aleluya
(Si no se canta, puede omitirse.)
Aleluya, aleluya. Dichosa eres, santa Virgen María, y muy digna de alabanza: de ti ha salido el sol de justicia, Cristo nuestro Señor.
Aleluya.

EVANGELIO

Desde ahora, me felicitarán todas las generaciones

+ Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 46-55
María dijo:
—Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo.
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes;
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.
Palabra del Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor,
escucha las plegarias
y recibe las ofrendas
que te presentan los fieles
en honor de Santa María, siempre Virgen;
que sean agradables a tus ojos
y atraigan sobre el pueblo
tu auxilio y protección.
Por Jesucristo.

Prefacio
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario
es nuestro deber y salvación
darte gracias, Señor,
y proclamar tus maravillas
en la perfección de tus santos;
y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María,
exaltar especialmente tu generosidad
inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.

En verdad hiciste obras grandes
en favor de todos los pueblos,
y has mantenido tu misericordia
de generación en generación,
cuando, al mirar la humillación de tu esclava,
por ella nos diste al autor de la vida,
Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.

Por él,
los ángeles y los arcángeles
te adoran eternamente,
gozosos en tu presencia.
Permítenos unimos a sus voces
cantando tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...

Antífona de la comunión Lc 1, 49
El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es santo.

Oración después de la comunión
Alimentados con el sacramento que nos salva,
te suplicamos, Señor,
que cuantos celebramos la fiesta de María, siempre Virgen,
merezcamos participar
de los frutos de la redención.

Por Jesucristo.

CHELVA: NUESTRA SEÑORA DEL REMEDIO

TORNADA

Pues sois, por la más hermosa,
templo de la Trinidad.

Remediadnos, Virgen Madre,
en toda necesidad.

V. Dignare me laudare te, Virgo sacrata
R. Da mihi virtutem contra hostes tuos.

Esta semana pasada Chelva ha celebrado sus fiestas a Nuestra Señora del Remedio, pequeña imagen que Chelva venera con gran devoción.

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
El Greco, El Tránsito de la Virgen

Solemnidad

Misa vespertina de la vigilia

Esta misa se utiliza en la tarde del día 14 de agosto, antes o después de las I Vísperas de la solemnidad.

Antífona de entrada
¡Qué pregón tan glorioso para ti, María! Hoy has sido elevada por encima de los ángeles y con Cristo triunfas para siempre.

Se dice Gloria.

Oración colecta
Porque te has complacido, Señor, en la humildad de tu sierva, la Virgen María, has querido elevarla a la dignidad de Madre de tu Hijo y la has coronado en este día de gloria y esplendor; por su intercesión, te pedimos que a cuantos has salvado por el misterio de la redención nos concedas también el premio de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
El Greco, La Asunción de la Virgen. 1607-1613. Óleo sobre lienzo. 347 x 174 cm

PRIMERA LECTURA

Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le habla preparado

Lectura del primer libro de las Crónicas 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. Luego reunió a los hijos de Aarón y a los levitas.
Luego los levitas se echaron los varales a los hombros y levantaron en peso el arca de Dios, tal como había mandado Moisés por orden del Señor.
David mandó a los jefes de los levitas organizar a los cantores de sus familias, para que entonasen cantos festivos acompañados de instrumentos, arpas, cítaras y platillos.
Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión a Dios y, cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 131, 6-7. 9-10. 13-14 (R.: 8)
R. Levántate, Señor, ven a tu mansión, ven con el arca de tu poder.

Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies. R.

Que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido. R.

Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.» R.

SEGUNDA LECTURA

Nos da la victoria por Jesucristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 54-57
Hermanos:
Cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita: «La muerte ha sido absorbida en la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón?»
El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la Ley.
¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!
Palabra de Dios.

Aleluya Lc 11, 28
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

EVANGELIO

Dichoso el vientre que te llevó

☩ Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo:
-«Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.»
Pero él repuso:
-«Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.»
Palabra del Señor.

El Greco, La asunción de la Virgem, 1577
Se dice Credo

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, en la fiesta de la Asunción de la Virgen María, Madre de tu Hijo, este sacrificio de reconciliación y alabanza; que él nos obtenga el perdón de los pecados y nos ayude a vivir en continua acción de gracias. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio propio, como en la misa siguiente.

Antífona de comunión Cf. Lc 11, 27
Dichoso el vientre de María, la Virgen, que llevó al Hijo del eterno Padre.

Oración después de la comunión
Después de participar en tu banquete, Señor, imploramos de tu misericordia que cuantos celebramos la fiesta de la Asunción de la Virgen María, Madre de tu Hijo, vivamos siempre libres de todos los males. Por Jesucristo nuestro Señor.

Misa del día

Antífona de entrada Ap 12, 1
Apareció una figura portentosa en el cielo: una mujer vestida del sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas.

Se dice Gloria.

Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos, te rogamos, que aspirando siempre a las realidades divinas lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal

Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab
Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas.
Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra.
El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera.
Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios.
Se oyó una gran voz en el cielo:
-«Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo.»
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 44, 10bc. 11-12ab. 16 (R.: 10b)
R. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.

Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R.

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real. R.

SEGUNDA LECTURA

Primero Cristo, como primicia; después todos los que son de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 20-27a
Hermanos:
Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida.
Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.
Palabra de Dios.

Aleluya
María ha sido llevada al cielo, se alegra el ejército de los ángeles.

EVANGELIO

El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes

☩ Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-56
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
-«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo:
-«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.
Palabra del Señor.
El Greco, La coronación de la Virgen

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas
Llegue a tu presencia, Señor, nuestra humilde oblación, y por la intercesión de la Santísima Virgen María, que ha subido a los cielos, haz que nuestros corazones, abrasados en tu amor, vivan siempre orientados hacia ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Prefacio

LA GLORIOSA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

Porque hoy ha sido llevada al cielo
la Virgen Madre de Dios;
ella es figura y primicia de la Iglesia,
que un día será glorificada;
ella es consuelo y esperanza de tu pueblo,
todavía peregrino en la tierra.
Con razón no quisiste, Señor,
que conociera la corrupción del sepulcro
la mujer que, por obra del Espíritu,
concibió en su seno al autor de la vida,
Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.

Por eso,
unidos a los ángeles,
te aclamamos llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo…

Antífona de comunión Lc 1, 48-49
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.

Oración después de la comunión

Después de recibir los sacramentos que nos salvan, te rogamos, Señor, que, por intercesión de la Virgen María, que ha subido a los cielos, lleguemos a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

ORACIÓN EN EL ACTO DE LAS ÚLTIMAS MIRADAS

          Es Jueves Santo, 28 de marzo de 2024, al filo de las 24:00 horas entre el Jueves y Viernes Santo. Han llegado las imágenes, cada u...