31 de Mayo LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA


LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

Fiesta

Santa María se fue a visitar a su pariente Isabel. Se olvidó de sí misma para pensar en los demás. Así cumplió designios de Dios. No recibió un mandato, sino un aviso. Para María un simple aviso de Dios es un deseo compartido y sabe corresponder, quiere corresponder y corresponde.
Oficio de la Visitación
SANTA MISA
Antífona de entrada Sal 65, 16


Vosotros, los que aman y temen a Dios, vengan y escuchen: les contaré las maravillas que el Señor ha hecho por mí. (T. P. Aleluya.)
Se dice Gloria.


Oración colecta
Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos, que, dóciles al soplo del Espíritu, podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida.  Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
El Señor será el rey de Israel, en medio de ti
Lectura de la profecía de Sofonías 3, 14‑18
Regocíjate, hija de Sión;
grita de júbilo, Israel;
alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén.
El Señor ha cancelado tu condena,
ha expulsado a tus enemigos.
El Señor será el rey de Israel,
en medio de ti, y ya no temerás.
Aquel día dirán a Jerusalén:
«No temas, Sión,
no desfallezcan tus manos.
El Señor, tu Dios, en medio de ti,
es un guerrero que salva.
El se goza y se complace en ti,
te ama y se alegra con júbilo
como en día de fiesta.»
Apartaré de ti la amenaza,
el oprobio que pesa sobre ti.
Palabra de Dios.

O bien:
Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 12, 9‑16b
Hermanos:
Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.
Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.
Contribuid en las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Is 12, 2‑3. 4bcd. 5‑6 (R.: 6b)
R. Qué grande es en medio de ti    el Santo de Israel.
El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R.
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso. R.
Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
«Qué grande es en medio de ti
el Santo de Israel.» R.

Aleluya Cf. Lc 1, 45
Dichosa tú, Virgen María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

EVANGELIO
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?


+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39‑56
En aquellos días, Maria se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
–«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de m¡ Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo:
–«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.
Palabra del Señor.


Oración sobre las ofrendas
Señor, complácete en este sacrificio de salvación que te ofrecemos, como te has complacido en el gesto de amor de la Virgen María al visitar a su prima Isabel. Por Jesucristo nuestro Señor.


Prefacio II de santa María Virgen

LA IGLESIA ALABA A DIOS INSPIRÁNDOSE EN LAS PALABRAS DE MARÍA
Este prefacio se dice en las misas de la Santísima Virgen.

V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias, Señor,
y proclamar tus maravillas
en la perfección de tus santos;
y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María,
exaltar especialmente tu generosidad
inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.

En verdad hiciste obras grandes
en favor de todos los pueblos,
y has mantenido tu misericordia
de generación en generación,
cuando, al mirar la humillación de tu esclava,
por ella nos diste al autor de la vida,
Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.

Por él,
los ángeles y los arcángeles
te adoran eternamente,
gozosos en tu presencia.
Permítenos unirnos a sus voces
cantando tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...

Antífona de comunión
Me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo. (T. P. Aleluya.)

Oración después de la comunión
Que tu Iglesia te glorifique, Señor, por todas las maravillas que has hecho con tus hijos, y así como Juan Bautista exultó de alegría al presentir a Cristo en el seno de la Virgen, haz que tu Iglesia lo perciba siempre vivo en este sacramento. Por Jesucristo nuestro Señor.

HOMILIA EN EL TRIDUO DE LA VIRGEN DE GRACIA


DISPONIBILIDAD DE LA VIRGEN
Ecce ancilla Domini: Fiat mihi secundum Verbum tuum (Lc 1, 38)
1. María enseña que lo propio de un cristiano es servir, estar disponible a lo que Dios nos pida.
“Mirad a María. Jamás criatura alguna se ha entregado con más humildad a los designios de Dios.”(1) Para servir hace falta humildad, hace falta saberse siervos, esclavos del Señor. Así lo vio María y así lo vivió. ¿Qué ha hecho de María la humildad? Que se haya convertido en causa de nuestra alegría. Mirad el contraste entre Eva y María: aquella, triste, se escondía de Dios porque no quiso servir al Señor, María exclama que está llena de alegría: se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque se ha declarado servidora, sierva, esclava. Si se nos pegara esta alegría de servir, otros seríamos y otro sería el mundo.
2. En efecto, el Mundo está triste, porque está en manos del demonio; se ha querido apartar de Dios, se ha montado un dios llamado dinero, bienestar, consumo, derroche..., y ha cambiado la esclavitud divina al estilo de María, por una esclavitud a las cosas creadas, a los placeres, a las vanas ilusiones, viviendo como si no hubiera Dios. El caso es que cuando no hay Dios, comienzan a aumentar los diocesillos pequeños. Entonces vienen las dificultades, los problemas, las desesperaciones que no pueden calmar ni resolver esos diocesillos, porque sólo tienen el poder de la sugestión, pero conducen al descalabro moral, personal, social y religioso. Sólo una vuelta al servicio de Dios, una disponibilidad como la de María nos devolverá la paz y la alegría, el gaudium cum pace con que los Santos Padres definían la vida de los cristianos.
3. María es Maestra de una entrega sin límites. ¿Quieres tú pensar –hagamos ahora examen– si mantienes inmutable y firme tu elección de Vida? ¿Si al oír esa voz de Dios, amabilísima, que te estimula a la santidad, respondes libremente que sí? Piensa en Jesús, cuando hablaba a las gentes por las ciudades y los campos de Palestina. No pretende imponerse. Si quieres ser perfecto...(2), dice al joven rico. Aquel muchacho rechazó la insinuación, y cuenta el Evangelio que se fue muy triste(3). Negarse a servir pone triste: ese joven perdió la alegría porque se negó a entregar su libertad a Dios. Considera el momento sublime en el que el Arcángel San Gabriel anuncia a Santa María el designio del Altísimo. Nuestra Madre escucha, y pregunta para comprender mejor lo que el Señor le pide; luego, la respuesta firme: fiat!(4) –¡hágase en mí según tu palabra!–, el fruto de la mejor libertad: la de decidirse por Dios(5).
4. Busca María al Hijo que se ha perdido. ¡Qué dolor el de la Madre, también el de San José, porque –de vuelta de Jerusalén– no venía entre los parientes y amigos! ¡Y qué alegría la suya, cuando lo distinguen, ya de lejos, adoctrinando a los maestros de Israel! Pero mirad las palabras, duras en apariencia, que salen de la boca del Hijo, al contestar a su Madre: «¿por qué me buscabais?»(6). ¿No era razonable que lo buscaran? Las almas que saben lo que es perder a Cristo y encontrarle pueden entender esto... «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi Padre?»(7). ¿Acaso no sabíais que yo debo dedicar totalmente mi tiempo a mi Padre celestial? Obediencia absoluta de Cristo al Padre. Esa fue la misma conducta que María tuvo con Dios. ¿No enseñaría la Virgen al hombre Jesús, que iba creciendo, eso de que primero es Dios, luego es Dios y, después de los demás, soy yo para Dios? 
5. Este ha de ser el fruto de la oración de hoy en el segundo día del triduo en honor de la Virgen de Gracia: que nos persuadamos de que nuestro caminar en la tierra –en todas las circunstancias y en todas las temporadas, por difíciles que nos parezcan, por grandes crisis que haya– siempre es para Dios, de que es un tesoro de gloria, un trasunto celestial; de que es, en nuestras manos, una maravilla que hemos de administrar, con sentido de responsabilidad y de cara a los hombres y a Dios, en cada una de nuestras circunstancias, en el taller, en la oficina, en medio de la calle, en el club, en el Colegio y en la Universidad, en la vida del hogar, en la propia profesión, en las relaciones sociales...; toda nuestra actividad humana, que parece sólo terrena, es sobrenatural, cuando estamos disponibles para Dios, cuando le decimos a Dios: Aquí estoy, hágase en mí según tu palabra.
6. Acudamos con confianza al trono de la Gracia para que obtengamos misericordia(8); recordemos de nuevo, antes de concluir nuestra reflexión, la escena de la Anunciación: vemos descender el Arcangel para comunicar el deseo de Dios de que María sea la Madre de la Gracia divina que es Cristo; la encuentra retirada en oración; María está enteramente recogida en el Señor, cuando San Gabriel la saluda: «Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo»(9). Días después rompe en la alegría del Magnificat –ese canto mariano, que nos ha transmitido el Espíritu Santo por la delicada fidelidad de San Lucas–, fruto del trato habitual de la Virgen Santísima con Dios. La llena de gracia, la Madre de la Gracia eterna, la Virgen de Gracia que se ha dado del todo a Dios, la que ha meditado largamente las palabras de las mujeres y de los hombres santos del Antiguo Testamento, que esperaban al Salvador, y los sucesos de que han sido protagonistas. Ha admirado aquel cúmulo de prodigios, el derroche de la misericordia de Dios con su pueblo, tantas veces ingrato. Al considerar esta ternura del Cielo, incesantemente renovada, brota el afecto de su Corazón inmaculado:
«Mi alma glorifica al Señor, mi Dios
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque mirado la humildad de su esclava»(10).
7. Nosotros, los hijos de esta Madre buena, como los primeros cristianos, hemos aprendido de Ella, y seguiremos aprendiendo que la alegría es fruto de la entrega y la esperanza nuestra depende de nuestra disponibilidad para con Dios.

NOTAS:
1 Amigos de Dios, 108.
2 Mt 19, 21.
3 Mt 19, 22.
4 Lc 1, 38.
5 Cf. Amigos de Dios, 25
6 Lc 2, 49.
7 Lc 2, 49.
8 Cf. Heb 4, 16.
9 Lc 1, 28.
10 Lc 1, 46-48



TRIDUO EN HONOR DE LA VIRGEN DE GRACIA





EL CRISTO DEL GRAU DE VALENCIA

Hoy a las 11.30 de la mañana ha tenido lugar la clausura del año del Cristo del Grau en Valencia. Ha presidido la Eucaristía el Arzobispo de Valencia estimulándonos por el camino de la Cruz. Y luego los sacerdotes nos hemos reunido en un almuerzo de hermandad. Hay que decir que la fiesta ha sido discreta, íntima, muy religiosa, muy sacerdotal, con un coro que ha sido un embeleso, y los sacerdotes hemos gozado de ver la proximidad y paternidad de nuestro obispo. Antonio el amigo, el párroco, como es costumbre, espléndido.
Aunque la noticia se refiere al Señor, aquí aparece:
1. porque el Señor es el Señor,
2. porque el Señor es Hijo de María,
3. porque el Señor está en la casa de María: Santa María del Mar. Asunción de la Virgen.

MARÍA, DE NAZARET A VALENCIA

He recibido el libro sobre la Virgen María en Valencia para el Itinerario Diocesano de Renovación. Pongo aquí la presentación y abriremos una página para poner el libro completo poco a poco.
Es una belleza y vale la pena leerlo, tenerlo, ojearlo, contemplarlo y contemplar a Dios con él, rezando con María, porque el libro sirve para hacer oración.

NUESTRA SEÑORA ESPERANZA MACARENA

  Estando en mi curso de retiro anual, hoy mismo me ha llegado este correo que es como una caricia que, como agradecimiento, coloco aquí tal cual me ha llegado.

BAJANDO , POCO A POCO Y VERÁ Dº. JOSÉ 
 
Para los creyentes y para los agnósticos, 
Para los Católicos practicantes y para los menos practicantes, 

Para los amantes de la belleza y para los de Esperanza,
 
Para los cofrades y para los que se van a
 la playa en Semana Santa,
Para mis amigos y para mis hermanos,
 
Para los pobres y para los que tienen dinero, 

Para los que trabajan y para los que ahora no pueden hacerlo,
 
Para los que están con nosotros y para los que se fueron.. 

Para vosotros de corazón..
. 
  


Pero como Tú, ninguna,
porque Tú eres la

Giralda
en repique de alegría
por los caminos del alba
y también
Torre del Oro
entre espumas recamada,
y Guadalquivir de encajes
con
orilla de esmeraldas,
porque en sus cauces navegue
Tu Pena de Sal
Amarga.  
Pero como Tú ninguna,   
Porque Tú eres la Bandera   
Del Candor y la Ternura,   
Rincón de amor y ventura   
y eres su Calle de   
Cielo   
y eres su Plaza escondida,   
y eres Cristal de sus fuentes,   
y   
eres Luz de sus esquinas   
y eres Flor de sus jardines,   
y eres Venda de su   
herida   
y eres su Escudo de Gloria,   
y eres Sangre de su vida   
y eres   
Árbol de su sombra,   
y eres Rosa de su espina   
y eres Ala de su vuelo   
y eres Campana en su arista   
y eres Perfume en su ambiente,   
y eres   
Color de sus días,   
y eres Copla en sus sentires   
y eres Faro y su Guía.   


Por eso a Ti, Macarena   
Tallada en jardín de   
brisas   
Con las Gubias Celestiales   
Del Dolor y la Sonrisa,   
Te   
hicieron la Soberana,   
De las Legiones Divinas  



Te coronaron de estrellas   
Te proclamaron Bendita   
Y te bajaron   
los Ángeles   
Para dejarte en Sevilla   
Por eso Reinas habrá   
Pero como   
Tú ninguna   

  

NUESTRA SEÑORA ESPERANZA “MACARENA”  


Y añado yo: es que es de verdad guapa, como ninguna, como la que es, incomparable, y cuanto más llora todavía es más guapa. Pero tú y yo no la hagamos llorar, procuremos que sonría al ver lo bien que nos queremos portar.

FIESTA DE LA PARROQUIA DE LA MARE DE DÉU DEL MIRACLE

Ayer domingo, 4 de marzo de 2012, se celebró la fiesta de la Parroquia de la Mare de Déu del Miracle y san Maximiliano María Kolbe. Hubo algunos contestanos presentes. Una muestra grafía en fotografías facilitadas por María Milagro Sempere Alós.

ORACIÓN EN EL ACTO DE LAS ÚLTIMAS MIRADAS

          Es Jueves Santo, 28 de marzo de 2024, al filo de las 24:00 horas entre el Jueves y Viernes Santo. Han llegado las imágenes, cada u...